El
gobierno venezolano en búsqueda de la erradicación de la escasez de alimentos,
ha implementado una serie de medidas que no son bien recibidas en la población
venezolana, entre varias de las medidas se encuentran implementar
mediante el registro de las huellas dactilares de los compradores en
supermercados y farmacias; esto ha detonado desde violentas protestas hasta
campanas por redes sociales de forma viral manifestando el descontento.
Actualmente en Venezuela se evidencia escasez no solo de alimentos y
medicamentos sino de otros productos como: dólares para importaciones,
repuestos de maquinarias entre otras, la escasez se ha atribuido a los fuertes
subsidios gubernamentales y controles de precios que permiten a los compradores
abastecerse de alimentos básicos a bajo costo y luego revenderlos en la vecina Colombia o en el mercado negro local.
El actual presidente de
Venezuela se refiere al nuevo el sistema biométrico, que se introduciría,
permitirá a las autoridades eliminar a los contrabandistas que a menudo son
vistos en las filas comprando cantidades conspicuas de bienes escasos.
Entre las reacciones en la
calle refiere un chef, José Briceño:
“¡Es
absurdo! ¿En qué te ayuda un captahuellas? Eso lo que hace es regular más”
“Yo ya
estoy al tope” agregando que tiene que salir a comprar casi todos los días para
encontrar lo que necesita para su cocina.
Manifestantes que se oponen al sistema de captahuellas se enfrentan con la policía en ciudades como San Cristóbal, una ciudad cercana a la frontera con Colombia donde la escasez de alimentos está entre las peores del país petrolero.
En las imagenes se muestran a los compradores usando las captahuellas para porder relaizar sus compras
Bibliografia: www.globovision.com




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